Momentos de tensión y emoción se vivieron en una escuela secundaria cuando un grupo de estudiantes descubrió a un bebé recién nacido que había sido abandonado en la parte trasera del establecimiento.
El hecho ocurrió durante el recreo, cuando varios alumnos salieron al patio como de costumbre. En ese momento, algunos comenzaron a escuchar el llanto de un bebé que provenía desde un sector cercano al fondo del predio. Ante la situación, varias estudiantes se acercaron para verificar qué estaba sucediendo.
Al llegar al lugar se encontraron con una escena impactante: un recién nacido se encontraba solo, sin la presencia de ningún adulto. Sorprendidas y preocupadas, dos de las jóvenes corrieron de inmediato a buscar a un profesor para pedir ayuda.
Sin embargo, una de las estudiantes decidió quedarse junto al bebé. Se trata de Ana, una joven que recientemente se convirtió en madre y que continúa sus estudios con el objetivo de brindarle un mejor futuro a su hija.
Movida por el instinto, la joven tomó al pequeño entre sus brazos para calmar su llanto y lo sostuvo con cuidado mientras aguardaban la llegada de ayuda. Incluso intentó alimentarlo para tranquilizarlo mientras permanecía a su lado.
Minutos después arribaron las autoridades y personal correspondiente para hacerse cargo de la situación. Antes de entregarlo, Ana se despidió del bebé con un gesto de afecto y permaneció junto a él hasta asegurarse de que quedara bajo resguardo.
Tras lo ocurrido, la joven expresó que su reacción estuvo motivada por su experiencia como madre. Señaló que, aunque desconoce las circunstancias que llevaron a la madre del bebé a tomar una decisión tan difícil, sintió la necesidad de brindarle al pequeño contención y cuidado en ese momento.