La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo pico. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este jueves un ultimátum directo a Irán durante su discurso inaugural del Board of Peace (Junta de Paz) , el organismo que creó para mediar en conflictos globales.
"Quizás tengamos que ir un paso más allá, o quizás no. Quizás lleguemos a un acuerdo. Lo sabrán probablemente en los próximos diez días", advirtió el mandatario, en un mensaje que no dejó margen para la ambigüedad. La advertencia llegó acompañada de una frase todavía más inquietante: "De lo contrario, pueden pasar cosas malas".
El programa nuclear, en el centro de la tormenta
El conflicto tiene su eje en el programa nuclear iraní, una cuestión que Trump ya había señalado como prioritaria en su nueva administración. Durante su alocución, insistió en la necesidad de alcanzar "un acuerdo significativo" con Teherán para evitar una escalada bélica.
"Ahora es el momento de que Irán se una a nosotros en un camino que complete lo que estamos haciendo. Si se unen, será genial. Si no se unen, también será genial, pero será un camino muy diferente", sostuvo, en una declaración que los analistas interpretaron como una amenaza velada de intervención militar.
Poderío naval y aéreo en la región
El endurecimiento del discurso no es casual. Detrás de las palabras de Trump hay un movimiento concreto: Estados Unidos ya desplegó una poderosa flota naval y aérea en Medio Oriente. Según informaron CNN y The New York Times, el Ejército estadounidense estaría preparado para atacar a Irán incluso este fin de semana, aunque el presidente aún no tomó una decisión definitiva.
Negociaciones paralelas
Pese a la tensión, Trump confirmó que existen canales de diálogo abiertos. Mencionó especialmente las gestiones de su enviado especial en la región, Steve Witkoff, y de Jared Kushner, quienes mantienen contacto con representantes iraníes.
"Se están reuniendo, y tienen una buena relación con los representantes de Irán. Se están llevando a cabo buenas conversaciones", explicó el mandatario, en un intento por equilibrar el tono beligerante con una puerta abierta a la negociación.
El mundo espera ahora los próximos diez días, un plazo que puede definir el rumbo de una región acostumbrada a vivir al filo de la guerra.