Luego de que el Ministerio de Salud de la Provincia confirmara la detección de tres casos positivos de chikungunya en la ciudad Capital correspondientes a personas sin antecedentes de viaje, las autoridades sanitarias intensificaron las campañas de concientización. Si bien aclararon que actualmente no se registra circulación de dengue en Santiago del Estero, la vigilancia epidemiológica se mantiene activa de manera permanente.
Tras la confirmación de los contagios por parte del Centro de Estudios de Alta Complejidad y Medicina Molecular, se activaron de inmediato los protocolos sanitarios. Equipos de la Dirección de Vectores, junto a personal de Atención Primaria de la Salud y Epidemiología, desplegaron operativos de bloqueo en la zona. Las tareas incluyen recorridos casa por casa para buscar personas con síntomas febriles y proceder a la eliminación de criaderos de mosquitos.
Frente a este escenario, es fundamental conocer los detalles de esta enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, el mismo vector que contagia el dengue y el zika.
Síntomas y diferencias con el dengue
Ambas enfermedades son muy parecidas, pero la principal diferencia radica en que la fiebre y el dolor de las articulaciones son mucho más intensos en el chikungunya. Este dolor afecta puntualmente las manos, los pies, las rodillas y la espalda, a tal punto que puede incapacitar o "doblar" a las personas, impidiéndoles caminar con normalidad.
Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre alta y ese dolor articular intenso y debilitante que, si bien desaparece en pocos días, puede volverse crónico y prolongarse durante semanas, meses o incluso años. También pueden aparecer dolores musculares, dolor de cabeza, fatiga, náuseas y sarpullidos en la piel.
Tratamiento y grupos de riesgo
Desde la cartera sanitaria advierten que no existe un tratamiento antiviral específico ni vacuna contra el chikungunya. Ante la presencia de dolor o malestar, los médicos recomiendan consumir únicamente paracetamol y prohíben estrictamente utilizar otros tipos de analgésicos. Además, recalcan la importancia de no automedicarse y acudir rápidamente al centro de salud más cercano.
Las personas que presentan mayor riesgo y deben recibir seguimiento estricto para evitar complicaciones son los niños menores de un año, las embarazadas, los adultos mayores y aquellas personas con enfermedades crónicas preexistentes, como diabetes o hipertensión.
La prevención es la misma
La única forma efectiva de prevenir tanto el dengue como el chikungunya es evitar que el mosquito se críe en nuestras casas. Para ello, se deben repetir estos cuatro pasos todas las semanas: tapar los tanques o depósitos de agua, girar los baldes o recipientes vacíos, limpiar y cepillar los bebederos y tirar todos los objetos en desuso que puedan acumular agua. El uso constante de repelente completa el esquema básico de protección personal.