La madrugada del domingo en Buenos Aires cambió de clima en cuestión de segundos. Lo que hasta ese momento era una fiesta electrónica con música a alto volumen terminó en corridas, gritos y un operativo de emergencia cuando una torre de luces se desplomó sobre el sector VIP del boliche Archi Club, ubicado en la Costanera Norte.
La escena, según la reconstrucción oficial, fue tan rápida como violenta. La estructura metálica con luminarias y equipos de sonido cayó sobre las mesas del área más exclusiva del local mientras, de fondo, sonaba el set de un DJ invitado desde Londres que había comenzado su presentación apenas una hora antes.
Exceso de capacidad
La capacidad máxima habilitada para Archi Club es de 500 personas, pero el operativo indicó que en el interior había alrededor de 700, lo que representa un exceso cercano al 40% .
Ese dato se vuelve clave para la investigación administrativa y penal que deberá determinar posibles responsabilidades.
El enigma de las empresas
El cruce de documentación también sumó complejidad: la concesión del Espacio Nº 8 del Sector 1 del Distrito Joven de Costanera Norte fue adjudicada a la empresa Blue Night S.R.L. , creada en diciembre de 2019 para explotar bares y locales bailables.
Sin embargo, la habilitación como lugar bailable del local Archi figura a nombre de otra firma, Night Dream S.A. , cuyo trámite fue impulsado por su presidente, Pablo Bravo.
De esta manera, en los papeles una empresa posee la concesión del predio y otra aparece como operadora formal del boliche, un punto que también será analizado en la investigación.