La última gala de Gran Hermano estuvo marcada por un momento de alta carga emocional cuando Carmiña Masi regresó a la casa para ejercer su derecho a réplica, luego de haber sido expulsada semanas atrás por comentarios racistas dirigidos a Jenny Mavinga.
La periodista ingresó con un único objetivo: pedir disculpas cara a cara. Visiblemente conmovida, expresó: “Tengo palabras atragantadas que no me dejan tranquila, necesito decírtelas personalmente. Primero te quiero pedir disculpas”.
Durante el intercambio, Masi reconoció su error y manifestó su arrepentimiento: “Me equivoqué muy grande contigo y son disculpas sinceras porque no era la forma en la que me quería mostrar. Me sigue dando vergüenza lo que pasó”. Además, admitió que sus dichos no tenían justificación y reiteró su pedido de perdón “desde el fondo del corazón”.
Por su parte, Mavinga adoptó una postura conciliadora y decidió aceptar las disculpas, dejando atrás el conflicto: “No tengo rencor. Te perdono de todo corazón y lamento que eso haya provocado tu salida. A mí me gustaba tu juego”, expresó.
Más allá del cierre dentro de la casa, el episodio volvió a generar fuerte repercusión en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron que la ex participante no haya detallado completamente sus dichos, reavivando el debate en torno a lo ocurrido.