Ledesma evitó hablar de un aumento de tarifa, aclarando que se trataría de una readecuación, y explicó que si fuese un aumento, los valores tendrían que estar por encima de la inflación, lo que no sucedería en base al pedido ya elevado a la consideración de los ediles. "Nosotros ajustamos tarifa en base a lo que ha pasado y no sobre lo que podría pasar. Pedimos, a partir del incremento del 42 por ciento a la administración pública, un aumento sobre este parámetro. Debe entenderse que esa cifra es, por sobre todo, un punto de negociación" , dijo.
Negociación en el Concejo
Para analizar los números y las aspiraciones del sector, ya se habrían reunido con autoridades del Concejo de las distintas bancadas, durante la cual se fundamentó dicho pedido. En ese marco, Ledesma señaló que el reclamo de los propietarios de autos de alquiler se da con índices de inflación "mentirosos". El incremento solicitado partiría del 42 por ciento, aunque tras las primeras negociaciones, ese aumento podría alcanzar en realidad un 35 por ciento. Con esas cifras, la llamada bajada de bandera rondaría los 1080 pesos.
La importancia del servicio y las fuentes de trabajo
Ledesma aclaró que el sector siempre se muestra flexible en esas negociaciones. Reconoció que hablar de aumento en cualquier rubro comercial impacta, sin lugar a dudas, de manera negativa. No obstante, destacó que el aumento era necesario para tratar de salvaguardar la fuente de trabajo. Señaló que, de manera directa, el servicio brinda muchas fuentes de empleo y que de manera indirecta mucho más, teniendo en cuenta los insumos como combustibles, repuestos, gomerías, entre otros.
La amenaza de las aplicaciones y la caída del sector
Sobre el servicio, recordó que los remises y taxis son una alternativa a los colectivos, constituyéndose en una segunda opción desde siempre. No obstante, el dirigente del rubro se mostró muy preocupado por la irrupción de las aplicaciones, que arribaron a estas latitudes en 2016. "Impactaron negativamente en el servicio como se conoce hasta hoy y ni siquiera están reguladas" , señaló.
Arriesgó una proyección extrema sobre este tema: "El servicio podría dejar de existir con la aparición de las nuevas aplicaciones, salvo que el Estado intervenga de manera fuerte, tomando las medidas que correspondan, como en otras provincias" .
Números que reflejan la crisis
Retrotrayéndose en el tiempo, destacó que en su mejor momento existían en la ciudad unos 2200 autos habilitados y un padrón de postulantes de cerca de 800 personas dispuestas a invertir en este servicio, mientras que en la actualidad habría apenas unos 1000 habilitados y cero postulantes.