La AFA y la Federación Española cancelaron oficialmente la disputa de la Finalissima tras no alcanzar un acuerdo logístico y comercial este domingo. El encuentro, que debía enfrentar a los campeones de la Copa América y la Eurocopa, fue dado de baja con el aval de CONMEBOL y UEFA debido a la saturación del calendario futbolístico global.
La imposibilidad de encontrar una sede que satisfaga las pretensiones económicas de ambas entidades, sumada a la presión de los clubes europeos por el descanso de sus figuras, fue determinante. La noticia impacta de lleno en la planificación de Lionel Scaloni, quien buscaba este cruce de alto nivel como preparación competitiva para los próximos compromisos internacionales de la Selección Argentina.
El conflicto del calendario
El principal obstáculo radicó en la densa agenda de la Champions League y las Eliminatorias Sudamericanas. Al no existir una ventana de tiempo que garantizara la presencia de todas las estrellas, las confederaciones optaron por priorizar los torneos oficiales ya programados. "Las negociaciones no llegaron a buen puerto por cuestiones de agenda técnica", confirmaron fuentes cercanas a la dirigencia del fútbol sudamericano.
Sin sede ni fecha de retorno
Pese a que se barajaron estadios en Estados Unidos y Europa como posibles escenarios, la falta de consenso en el reparto de ingresos terminó por sepultar la iniciativa. Por el momento, no existe una fecha tentativa para retomar la organización de este certamen, dejando a los fanáticos sin la posibilidad de ver el duelo entre los dos mejores combinados del mundo en el corto plazo.