Santiago del Estero fue escenario este lunes de una jornada climática extrema, con una sensación térmica que alcanzó un pico de 48.3 grados centígrados cerca de las 18 horas. Este registro, proporcionado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se posiciona como uno de los más altos de la temporada de verano, sumiendo a la población en un ambiente agobiante.
Aunque la temperatura real osciló alrededor de los 36 grados, la combinación de una humedad elevada y la falta de viento potenció la percepción del calor. La ciudad mostró una fisonomía alterada por la ola de calor: calles con escasa circulación, un refugio masivo en espacios cerrados y un uso intensivo de sistemas de refrigeración para mitigar los efectos.
Alerta meteorológica por tormentas inminentes
En paralelo al calor sofocante, el SMN emitió una alerta amarilla por tormentas para varios departamentos de la provincia. La advertencia abarca a Atamisqui, Banda, Capital, Choya, Loreto, Ojo de Agua, Robles, San Martín y Silípica.
Para la noche de este lunes, el pronóstico estima una probabilidad del 70% de tormentas fuertes. Estos eventos podrían caracterizarse por lluvias intensas en cortos períodos, abundante actividad eléctrica y ráfagas de viento significativas.
Pronóstico inestable para el martes
La perspectiva para el día martes no promete un cambio radical. Se espera una temperatura máxima de 34 grados, aunque la inestabilidad climática persistirá. Las precipitaciones podrían extenderse durante la madrugada, lo que mantendría altos niveles de humedad ambiental.
Este escenario ofrecería solo un alivio térmico parcial tras la intensa y sofocante tarde que vivió la provincia, marcando el cierre de una jornada donde los extremos fueron la norma.
