Rocío Morales está a horas de escribir una página importante en el fútbol de Frías. Este sábado debutará como directora técnica de Villa Paulina, en el inicio del campeonato local, asumiendo un desafío que trasciende lo deportivo y se convierte en un símbolo de avance e inclusión.
En diálogo con Radio LV11, la flamante entrenadora se mostró serena y enfocada: “Lo tomé con normalidad, pero con mucha responsabilidad. Estoy tranquila y concentrada en lo que tenemos que hacer”, aseguró.
Una oportunidad que llegó por el trabajo
Morales venía desempeñándose en el club como preparadora física y al frente de un centro de entrenamiento. Su trabajo fue seguido de cerca por la dirigencia, que tras la salida del anterior cuerpo técnico decidió confiar en ella.
“Me tomé unos días para pensarlo, más que nada por la organización de mis tiempos, pero conocía al grupo y eso facilitó mucho la decisión”, explicó.
La relación con el plantel
Uno de los desafíos iniciales fue el cambio de rol dentro del grupo, pasando de ser parte del cuerpo técnico a liderar al equipo. Sin embargo, destacó la respuesta positiva de los jugadores.
“Ya veníamos trabajando juntos, así que fue todo más fluido. Hay mucho respeto, compromiso y predisposición”, remarcó.
Una idea de juego clara
Sobre lo futbolístico, Morales busca imprimir su identidad, aunque sin perder de vista el contexto y el tiempo de trabajo.
“Me gusta un equipo ofensivo, con un esquema 4-3-3, protagonista y con control de la pelota. Pero hoy priorizamos el orden defensivo y que cada jugador entienda su función”, explicó.
El debut y las expectativas
Villa Paulina debutará este sábado a las 16 frente a Unión de Tapso, en cancha de Coinor. El equipo llega con ilusión y expectativas renovadas.
“Hay mucha expectativa, pero tratamos de enfocarnos en lo nuestro. Cuanto más concentrados estemos, mejor vamos a rendir”, afirmó.
Una carrera con experiencia en el fútbol nacional
Morales cuenta con una amplia trayectoria como futbolista. Surgida en Lavalle, pasó por clubes como Central Córdoba y luego desarrolló gran parte de su carrera en Buenos Aires, donde jugó en instituciones como Independiente, Banfield, Excursionistas, Defensores de Belgrano, Luján y El Porvenir.
Esa experiencia, sumada a su formación, es una de las bases que hoy le permite asumir este nuevo rol.
Más que fútbol: un paso hacia la inclusión
Más allá del resultado deportivo, su llegada representa un avance en la inclusión de la mujer en el fútbol masculino.
“Todavía hay prejuicios, pero esto ayuda a que todo sea más natural. Ojalá se sigan dando estas oportunidades”, expresó.
Con trabajo, convicción y una fuerte impronta formativa, Rocío Morales inicia un camino que no solo buscará resultados dentro de la cancha, sino también dejar una huella en la historia del deporte local.