River Plate sacó adelante un partido complejo en el Estadio Monumental. Tras el duro golpe sufrido en el Superclásico, el equipo dirigido por Eduardo Coudet derrotó a Aldosivi por 3 a 1, apoyándose más en la jerarquía de sus individualidades que en el vuelo futbolístico. Con este triunfo, el elenco de Núñez escala a la segunda posición de la Liga Profesional y queda a solo un punto de Independiente Rivadavia de Mendoza, que todavía debe disputar su encuentro.
El trámite comenzó trabado y sin grandes emociones. River careció de fluidez en el mediocampo y dependió casi en exclusiva de los centros lanzados por sus laterales, Marcos Acuña y Gonzalo Montiel, que no encontraban receptor. Cuando los primeros murmullos de impaciencia bajaban desde las tribunas, llegó el desahogo local. A los 39 minutos, Montiel trepó por derecha y cedió atrás para Facundo Colidio; el delantero definió al medio, el arquero dio rebote y Giuliano Galoppo apareció en el momento justo para empujarla al fondo de la red y marcar el 1 a 0.
El susto y la reacción millonaria
En el complemento, el escenario mantuvo la misma tónica, pero la visita salió con mayor rebeldía. Con un Maximiliano Salas desconectado e Ian Subiabre errático en la definición, River sufrió los embates del "Tiburón". A los 72 minutos, el lateral izquierdo ingresado, Román, desbordó con peligro y envió un buscapié letal que Tomás Fernández transformó en el 1 a 1. El empate desató el descontento de los hinchas, que exigieron una respuesta inmediata de sus jugadores al ritmo de "Movete, River, movete".
El reclamo surtió efecto rápido. A los 83 minutos, Aníbal Moreno lanzó un centro con extrema precisión al área chica que Colidio conectó para devolverle la ventaja al local con el 2 a 1. Los ingresos de Freitas y Juan Cruz Meza le aportaron frescura a un equipo que tambaleaba y evitaron un desenlace trágico, sobre todo después de que un remate de Román se estrelló en el palo y paralizó los corazones de todo el estadio.
El broche de oro de Kendry Páez
En el cierre, el ecuatoriano liquidó la historia. Páez ingresó eléctrico, se hizo dueño del balón y, a los 96 minutos, coronó la noche. Tras una gran asistencia de Colidio, Freitas quedó mano a mano frente al arco, esperó la llegada del ecuatoriano y se la cedió; Páez enganchó para su zurda y definió con categoría para estampar el 3 a 1 definitivo.
River hizo los deberes, sumó tres puntos vitales y demostró efectividad. Aunque el funcionamiento todavía tiene mucho margen de mejora y la exigencia del público es constante, el "Millonario" logró el objetivo y respira en lo más alto del torneo.