El actor Ricardo Darín reveló detalles íntimos sobre el nacimiento de Dante, su primer nieto, fruto de la relación entre el "Chino" Darín y la actriz española Úrsula Corberó. Durante una reciente entrevista, el protagonista de "El Eternauta" relató cómo atravesó este acontecimiento familiar que tuvo lugar en España hace apenas tres semanas, destacando que la mayor conmoción no fue solo el abuelazgo, sino observar la transformación de su propio hijo.
La verdadera emoción, según describió el artista, fue ver a su hijo asumir con plenitud la paternidad. Darín recordó conmovido el momento en que vio al "Chino" salir de la sala de parto con una sonrisa inolvidable y el bebé en sus brazos. "Es mi cachorro y, de pronto, lo vi convertido en padre; eso fue lo que me golpeó maravillosamente", confesó el actor al rememorar la escena que marcó un nuevo hito en la historia de la familia.
Actualmente, el pequeño Dante se encuentra en Europa junto a su madre y su abuela materna, mientras que el flamante padre debió regresar a la Argentina por compromisos laborales. Ricardo destacó que su hijo pudo cumplir el gran deseo de estar presente en el nacimiento gracias a que la producción en la que trabaja le otorgó los días necesarios para acompañar a Úrsula en ese momento trascendental en tierras españolas.
Al referirse a su rol como abuelo, Darín admitió que lo toma con calma debido a la distancia física inicial, aunque mantienen un contacto permanente a través de la tecnología. Con su habitual calidez, elogió a su nuera, asegurando que la adora y que verlos juntos en esta nueva etapa fue una experiencia vital e increíble que lo hace sentir profundamente afortunado.
La charla también dio lugar a recuerdos personales, donde el actor comparó esta vivencia con el nacimiento de sus propios hijos. Reveló que, si bien pudo estar presente cuando nació el "Chino", un accidente con un camión cisterna en la Panamericana le impidió llegar a tiempo para el parto de su hija Clara. Hoy, con la llegada de Dante, la familia Darín celebra la continuidad del afecto y el inicio de un ciclo que los mantiene más unidos que nunca.