Un operativo conjunto entre UATRE, RENATRE y la Secretaría de Trabajo provincial destapó una verdadera zona de explotación laboral en el corazón de Santiago del Estero. En el establecimiento rural "San Felipe", ubicado en las cercanías de Añatuya, fueron rescatadas 54 personas que trabajaban en condiciones infrahumanas, entre ellas dos adolescentes de 17 años.
El primer procedimiento se realizó el 30 de enero y dejó al descubierto un escenario desolador: 21 peones realizaban tareas de limpieza mientras subsistían en carpas improvisadas, sin acceso a baños, cocina ni agua potable. Los trabajadores denunciaron además que percibían salarios miserables, muy por debajo de la escala salarial vigente, y que no estaban registrados.
El doble de explotados en cuatro días
Lejos de tratarse de un hecho aislado, una segunda inspección realizada el 2 de febrero confirmó que la situación era aún más grave. En ese nuevo allanamiento, los agentes detectaron que la cantidad de obreros en el predio había trepado a 54, de los cuales solo uno se encontraba legalmente contratado.
La falta de indumentaria de trabajo adecuada y la ausencia total de condiciones dignas de vivienda se mantenían como la regla general. El establecimiento no ofrecía ningún tipo de infraestructura básica para albergar a los trabajadores, quienes dormían a la intemperie protegidos apenas por lonas y carpas de campaña.
La advertencia de las autoridades
El delegado provincial del RENATRE, Dr. Oscar Chazarreta, fue contundente al referirse al caso: "Vamos a profundizar los controles en todo el territorio para erradicar la explotación laboral. No vamos a permitir que se vulneren los derechos".
Chazarreta explicó que el trabajo de adolescentes de 16 y 17 años requiere una autorización estricta de la Secretaría de Trabajo, la presentación de documentación familiar y escolar, y el cumplimiento de jornadas reducidas. Ninguno de estos requisitos se cumplía en el caso de los dos menores hallados en el lugar.
Por su parte, Marcos Barrera, de UATRE, exhortó a los peones rurales a romper el silencio y denunciar estas irregularidades. El dirigente sindical insistió en la necesidad de que los trabajadores conozcan sus derechos y se animen a reportar cualquier abuso.
Intervención de la Justicia Federal
El expediente ya se encuentra en manos de la Justicia Federal, que investiga a los responsables del establecimiento "San Felipe" por posibles delitos de reducción a la servidumbre y violación de las leyes laborales. Gendarmería Nacional participó de los operativos y garantiza la protección de los trabajadores rescatados, mientras las autoridades provinciales evalúan la situación de las víctimas para ofrecerles asistencia y contención.
El caso conmociona a la provincia y reabre el debate sobre las condiciones laborales en el ámbito rural santiagueño, un sector donde la precariedad y el aislamiento suelen facilitar este tipo de vejámenes.