Los efectivos Lucas Badra y Franco Cabrera, de la patrulla motorizada, hallaron a la menor de dos años en plena madrugada entre la vegetación espesa. Badra relató que la escena fue "de película" al verla salir del monte, momento en el cual la tomó en brazos para calmarla.
Cabrera, quien además es paramédico, le brindó los primeros auxilios y la hidrató de inmediato para estabilizarla tras la exposición al frío. El rescate se produjo en un sector complejo que ya había sido inspeccionado previamente por bomberos y perros de rastreo, lo que generó interrogantes sobre el hallazgo.
Un dato que llamó la atención de los investigadores es que Esmeralda tenía su ropa colocada al revés al momento de aparecer. Este detalle, sumado a la dificultad del terreno para una niña de su edad, forma parte de las pericias judiciales que buscan esclarecer cómo llegó hasta ese punto del monte.
Actualmente, la menor se recupera bajo observación médica luego de haber desaparecido de la casa de sus abuelos en Cosquín. El compromiso de los agentes, que decidieron no abandonar la búsqueda por empatía con la familia, fue la clave definitiva para este final que conmovió al país.