Aumentos encadenados e impuestos postergados
El fin de semana, las principales petroleras aplicaron un incremento superior al 4% en los combustibles, sumándose a una serie de micro-aumentos registrados durante enero y febrero. En diálogo con LV11, Pedro Llorvandi, titular de la Cámara de Expendedores del Petróleo y Afines de Santiago del Estero, explicó el complejo panorama que enfrenta el sector.
Llorvandi aclaró que, además de las decisiones comerciales de las petroleras, pesa una deuda impositiva del Estado. "La secretaría de energía de la nación movió 15 pesos los impuestos internos de los combustibles. Estos impuestos estarían retrasados hace más de un año y no se terminan de actualizar. Dichos impuestos, si bien los cobra el Estado nacional, son coparticipables con las provincias. Van al erario público" , explicó.
El dirigente señaló que la actualización de estos tributos es de cumplimiento obligatorio por ley y que las sucesivas postergaciones no hacen más que acumular presión para futuros aumentos.
El factor geopolítico: la guerra en Medio Oriente
El escenario internacional agregó una variable de alta volatilidad. "La guerra puede llevar inexorablemente a un aumento del petróleo" , advirtió Llorvandi, en referencia al conflicto bélico entre Irán y Estados Unidos que mantiene en vilo a los mercados globales.
El reciente incremento del 10% en el barril de crudo fue, según el empresario, una reacción preventiva. "Todos los países involucrados tendrían un abastecimiento asegurado de unos 45 días, de manera que el aumento de un 10 por ciento, se podría decir que fue como abrir un paraguas por lo que pudiera suceder en los días por venir" , graficó.
Incertidumbre total
Llorvandi reconoció que el sector se encuentra en un estado de incertidumbre total. La evolución del conflicto y los eventuales países que podrían verse involucrados —como Irán y Arabia Saudita— son determinantes para el precio del crudo y, en consecuencia, para el valor final que pagarán los consumidores en los surtidores.
Por el momento, no se descartan nuevos aumentos durante lo que resta de marzo, atados directamente a la escalada bélica y sus efectos en el mercado energético mundial.