En diálogo con ADN de Radio , Camacho explicó que el sector viene absorbiendo incrementos durante meses sin trasladarlos al mostrador. "Nunca nosotros en la panadería estamos poniendo, por ejemplo, el pan si vale 2000, lo subimos a 2050, 2060, 2100. O sea, aguantamos, hacemos espalda con todas las subas que hay, y luego de varios meses soltamos en una suba de un 10%, 20%" , señaló.
Entre los factores que incidieron en la decisión, mencionó:
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Tarifas eléctricas: "Subió bastante" .
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Insumos: margarinas y harinas, que se mueven de a poco.
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Combustible: el aumento impacta indirectamente en toda la cadena.
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Salarios: "Lo que nunca ha parado de subir son los sueldos. Desde que cambió el gobierno se han duplicado más que nada los sueldos, y continúan habiendo aumentos" .
El nuevo precio del pan
Consultado sobre el valor final, Camacho precisó que el kilo de pan pasará a costar alrededor de $3.000, aunque con un margen que puede ir de los $2.800 a los $3.500 según la zona y la calidad de la panadería. "Un 10 o un 20% porque hay un margen entre distintos colegas" , detalló.
El panadero aclaró que el aumento no implica una mejora en la rentabilidad, sino una necesidad para cubrir costos básicos. "No es que va a cambiar el margen de ganancia, sino que va a tapar el gas" , graficó.
La situación del sector
Sobre el estado de las panaderías, Camacho describió una realidad de supervivencia. "Atando con alambre. Se tiene un herrero, en mi caso particular, y venía ahí para que arreglara un par de carros, otra cosa que llamamos el globo de la batidora. O sea, reparando cosas como atándolas con alambre" .
Destacó que, pese a todo, el pan y sus derivados se mantienen como productos accesibles en comparación con otras provincias. "Una factura está entre 600 y 800 pesos, y en otras provincias vale más de mil pesos. La gente está aprovechando y está comprando continuamente productos frescos, ya no quiere la oferta, no sobra porque realmente hay para consumir" .
Expectativas para marzo
Camacho señaló que enero y febrero fueron meses "para aguantar", con bajas ventas por el calor y menor circulación de gente. "Hasta tiembla cuando querés prender el aire del salón" , confesó. Sin embargo, depositó sus esperanzas en marzo, con el inicio de clases y el consiguiente movimiento económico.