Lo que comenzó como una serie de escaramuzas fronterizas a finales de febrero ha derivado en lo que muchos expertos ya califican como una "guerra abierta". En la noche de este lunes 16 de marzo, explosiones masivas sacudieron el Distrito 9 de Kabul cuando aviones de combate de la Fuerza Aérea de Pakistán impactaron contra el Centro de Tratamiento Omid, una instalación con capacidad para 2.000 pacientes dedicada a la rehabilitación de drogadictos.
El portavoz del Ministerio de Salud Pública afgano, Sharafat Zaman Amar, calificó el hecho como una masacre de civiles. "Las instalaciones han quedado completamente destruidas. La mayoría de las víctimas son pacientes que estaban recibiendo tratamiento", sentenció en un comunicado oficial. Equipos de rescate y bomberos trabajaron durante toda la madrugada entre los escombros para recuperar cuerpos, mientras los hospitales de la capital colapsaban ante la llegada de cientos de heridos.
La postura de Pakistán: "Objetivos militares"
Desde Islamabad, el Ministerio de Información emitió un comunicado tajante negando haber apuntado contra un centro médico. Según el gobierno paquistaní, la operación fue un "ataque selectivo basado en inteligencia" destinado a destruir almacenes de armas y municiones pertenecientes al Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), grupo que ha lanzado sangrientos atentados en suelo paquistaní en las últimas semanas.
"La afirmación sobre un hospital es una tergiversación del régimen talibán para encubrir la presencia de terroristas en zonas urbanas", afirmaron fuentes oficiales de Pakistán. El gobierno de Shehbaz Sharif sostiene que Afganistán continúa dando refugio a extremistas que cruzan la frontera para atentar en ciudades como Islamabad y Peshawar.
Un conflicto en expansión
Este ataque se produce en la decimonovena noche de enfrentamientos continuos. En este 2026, la tensión entre ambos países ha escalado a niveles nunca vistos desde la creación de la frontera de la Línea Durand.
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Impacto Civil: Además de las muertes en Kabul, se reportaron ataques con morteros en la provincia de Khost que destruyeron viviendas particulares.
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Reacción Internacional: El Consejo de Seguridad de la ONU ha convocado a una reunión de urgencia para intentar frenar lo que ya es la contienda más mortífera en la región en los últimos años.
La "guerra abierta" declarada por el ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, parece no tener retorno inmediato, sumergiendo a Asia Central en una nueva y profunda crisis humanitaria que hoy se cobra la vida de cientos de personas en estado de vulnerabilidad.