El Obispado de Añatuya expresó su gratitud al padre Rubén Zerda, quien finalizó su estadía en la diócesis para reincorporarse a la comunidad religiosa de la Congregación de la Misión (Padres Vicentinos) en Sumampa, departamento Quebrachos. Así lo comunicaron a través de sus redes sociales, donde destacaron el paso del sacerdote por la región.
El religioso había solicitado un permiso especial a su congregación para trasladarse temporalmente a Añatuya por motivos familiares, con el objetivo de asistir a su padre durante un tiempo. Ahora, cumplida esa etapa, retorna a su comunidad de origen para continuar con su ministerio.
Reconocimiento a su labor
En el mensaje difundido, las autoridades eclesiásticas valoraron la actitud del padre Zerda durante su permanencia en la diócesis. Resaltaron su disponibilidad para colaborar en distintas actividades pastorales, su espíritu de comunión con el resto del clero y el trato cercano que mantuvo tanto con los fieles laicos como con las religiosas.
"Se destacó por su disponibilidad, su espíritu de comunión presbiteral, su actitud servicial y su buen trato con los fieles laicos y las religiosas, con quienes compartió diversas tareas pastorales en el ámbito escolar, en las misiones y en la pastoral ordinaria de las parroquias", señaló el comunicado.
Un nuevo tiempo
Desde el Obispado también formularon votos para que esta nueva etapa sea fructífera para el sacerdote en lo personal y en lo vocacional. "Deseamos que este nuevo tiempo sea de mucho crecimiento en su vocación y ministerio", expresaron.
Finalmente, dejaron abierta la posibilidad de un reencuentro futuro: "Le damos las gracias y le reiteramos que las puertas estarán siempre abiertas para recibir su grata visita. ¡Bendiciones, P. Rubén, y hasta siempre!".