Lo que comenzó como una humorada escolar terminó en una ruptura digital que sacude al mundo del espectáculo. La influencer Nati Jota quedó en el centro de las críticas tras comentar la visita del plantel de Inter Miami CF a Washington, donde fueron recibidos por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Las imágenes de la delegación —que incluyó a figuras como Rodrigo De Paul y Javier Mascherano— recorrieron el mundo, pero fue un posteo en X el que encendió la mecha. "Para mí, recién hoy Messi no leyó la libreta de comunicaciones de dónde era la excursión", escribió la conductora de Olga, sugiriendo que el astro rosarino no estaba del todo consciente del tinte político del encuentro.
El impacto fue inmediato. Aunque muchos seguidores de la periodista celebraron el tono satírico, otros lo consideraron un agravio gratuito hacia la investidura y la inteligencia del capitán argentino. Sin embargo, la confirmación de que el mensaje cruzó un límite llegó desde el círculo íntimo de "La Pulga": Antonela Roccuzzo dejó de seguir a Nati Jota en Instagram de forma repentina.
Este gesto de la empresaria rosarina, quien suele mantener un perfil bajo pero firme en la defensa de su familia, fue interpretado como un respaldo absoluto a Leo ante las interpretaciones políticas que generó su presencia en la Casa Blanca. El episodio reabre el debate sobre la delgada línea entre el humor y la falta de respeto en el entorno de las celebridades, especialmente cuando se trata de figuras que, como Messi, intentan mantenerse al margen de las grietas partidarias mientras cumplen con compromisos institucionales.