El reencuentro en Ezeiza
La aeronave, un jet privado facilitado por Claudio "Chiqui" Tapia, titular de la AFA, tocó suelo argentino pasadas las 22 de este domingo. En la pista de Ezeiza lo esperaban su esposa María Alexandra Gómez, su pequeño hijo Víctor, su madre Griselda, y una comitiva oficial encabezada por la senadora y exministra Patricia Bullrich; el canciller, Pablo Quirno; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva; y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil.
Visiblemente emocionado, Gallo abrazó a su familia y recibió el saludo de las autoridades presentes, en un clima de emoción contenida y alivio tras un largo calvario.
"Esto fue una desaparición forzada"
Al bajar del avión, Gallo fue consultado brevemente por la prensa. "Estoy bien, acá estamos, en casa. Quiero estar con mi familia", alcanzó a decir, antes de ser rodeado por sus seres queridos. Patricia Bullrich, por su parte, calificó el cautiverio del gendarme como una "desaparición forzada" y agradeció las gestiones realizadas.
"Es un día de alegría para toda la Argentina. Nahuel estuvo 448 días secuestrado por un régimen dictatorial. Esto no fue una detención legal, fue una desaparición forzada, y lo hemos denunciado así en todos los foros internacionales", declaró la senadora a la prensa presente.
El rol de la AFA y el acuerdo humanitario
La liberación se concretó tras un complejo operativo diplomático y humanitario en el que tuvo un rol clave la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El titular de la entidad, Claudio Tapia, puso a disposición un avión privado para el traslado y gestionó contactos con autoridades venezolanas.
En un comunicado, la AFA expresó: "Agradecemos a la vicepresidenta de la hermana República de Venezuela, Delcy Rodríguez, y a su Gobierno, por la sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura".
La vigilia de la familia
Horas antes del regreso, María Alexandra Gómez había publicado un mensaje en sus redes: "Acabo de hablar con Nahuel Gallo y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados. Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas". La espera terminó esta noche con el reencuentro soñado.
El caso que conmovió al país
Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024 en el paso fronterizo de San Antonio del Táchira, cuando intentaba ingresar a Venezuela para visitar a su pareja y a su hijo, que reside en ese país. Durante 448 días permaneció incomunicado, sin asistencia legal propia ni consular, en condiciones que su familia y el gobierno argentino denunciaron como "desaparición forzada".
Su liberación se produjo tras la activación de canales diplomáticos discretos y una gestión humanitaria que incluyó a la AFA como nexo con autoridades venezolanas. En las últimas horas, y tras levantar una huelga de hambre que mantuvo junto a otros presos extranjeros, Gallo pudo finalmente emprender el regreso.