Un nuevo foco de tensión sacude el sistema penitenciario cubano. Organizaciones no gubernamentales denunciaron este jueves un motín en la prisión de alta seguridad de Canaleta, ubicada en la provincia de Ciego de Ávila, en el centro de la isla. Según los reportes, los reclusos se levantaron contra las autoridades y exigieron "libertad para Cuba".
La información fue difundida por Prisoners Defenders y el Centro de documentación de Prisiones Cubanas (CDPC) , dos ONG que monitorean la situación carcelaria en la isla. De acuerdo con los testimonios, efectivos policiales ingresaron al penal y utilizaron balas de goma, gas pimienta y violencia física para contener la sublevación.
Hambre y maltrato, el detonante
Los motivos del estallido, según las organizaciones, responden a las pésimas condiciones de encierro. "Hambre" y "malos tratos" son las principales causas que mencionan los presos, junto al descontento generalizado con el gobierno cubano. El CDPC ya había alertado en reiteradas oportunidades sobre la situación en Canaleta, señalando problemas de hacinamiento, insalubridad, alimentación deficiente y atención médica precaria.
Algunas fuentes no confirmadas hablan de víctimas fatales durante la represión, aunque hasta el momento no hay información oficial al respecto.
Un historial de denuncias
El CDPC, con sede en México, viene documentando desde hace años las violaciones a los derechos humanos en las cárceles cubanas. Entre marzo de 2024 y marzo de 2025, la organización registró al menos 60 muertes en centros penitenciarios de la isla, de las cuales 47 estuvieron vinculadas a problemas de salud y falta de atención médica oportuna, y 7 a violencia física directa.
En el mismo período, el organismo contabilizó 1330 violaciones de derechos humanos, entre las que se destacan hostigamiento y represión (1045 casos), negación de atención médica (402), condiciones inadecuadas de vida (297) y deficiencias alimentarias (224).
Métodos de tortura denunciados
Las ONG también denunciaron la persistencia de métodos de tortura en el sistema penitenciario cubano, como el aislamiento prolongado, los traslados punitivos y el trabajo forzoso sin remuneración o bajo amenazas. Entre las prácticas más aberrantes mencionan "la cama turca", "la bicicleta" y el uso de los denominados "shakiras", unos grilletes que inmovilizan por completo a las personas.
Presos políticos
Prisoners Defenders, con sede en Madrid, elevó a 1207 la cifra de presos por motivos políticos en Cuba, un número que sigue en aumento según los relevamientos de la organización.