Con el Parque Industrial como epicentro de la energía piojera y el emotivo show de Manu Martínez como antesala, la provincia vive una noche histórica.
La espera terminó y el rugido de los motores en la ruta fue el preludio de lo que se vive a esta hora en el Nodo Tecnológico. La previa de Ciro y los Persas no es solo un concierto; es un movimiento que ha transformado el paisaje del Parque Industrial en un santuario del rock nacional. Con un flujo constante de gente y el corte de tickets que no se detiene, ya son más de 4 mil almas las que custodian el escenario, esperando el momento en que Andrés Ciro Martínez tome el micrófono.
Un encuentro de hermandad nacional
Lo que se respira en los alrededores es mística pura. Las banderas —esos "trapos" que cuentan historias de kilómetros recorridos— decoran cada rincón. El carácter federal del encuentro se siente en testimonios como los de Álvaro y Martina, que llegaron desde Yerba Buena, Tucumán, para fundirse en un abrazo con los fanáticos de La Banda.
"Nos vinimos sabiendo que a solo dos horas íbamos a disfrutar de este show que promete ser épico", comentó Martina mientras posaba junto a una bandera con el logo inconfundible de Los Piojos. Como ellos, miles de fanáticos han hecho base en diferentes puntos de Santiago para converger en este encuentro, el más enérgico de la agenda 2026.
Herencia y fuerza arrolladora
La temperatura emocional del Nodo subió varios grados con la previa musical. En un gesto cargado de simbolismo, la apertura estuvo a cargo de la hija de Ciro, Manu Martínez, quien con su talento comenzó a ablandar los corazones antes de que la fuerza arrolladora de Los Persas tome el control total de la noche.
La organización, a cargo de Prodart, ha desplegado un operativo a la altura de las circunstancias, permitiendo que la mística se viva con seguridad y fluidez. Santiago del Estero vuelve a demostrar que su interior es una plaza vibrante, capaz de albergar la liturgia de un rock que sigue pasando de generación en generación, uniendo familias y provincias bajo una misma armonía.
El ritual ya comenzó. El aire está cargado de esa electricidad que solo Ciro Martínez sabe generar. ¡Santiago ya es una fiesta Persa!