En una tarde que estuvo al borde de la tragedia, el equipo de guardia del Hospital de Tintina protagonizó un rescate que salvó la vida de una beba de ocho meses. Cerca de las 17.00, la niña ingresó con sus vías respiratorias obstruidas por un objeto plástico.
La desesperación de sus padres dio paso a la rápida intervención del personal de salud. Con precisión y firmeza, los profesionales actuaron de inmediato para evitar un desenlace fatal. La vocación y la preparación del equipo resultaron determinantes.
El cuadro era crítico. La beba presentaba cianosis, una coloración azulada por la falta de oxígeno, y un llanto débil. El objeto plástico se encontraba alojado en la zona de la laringe, lo que complicaba su respiración.
La médica de guardia, Dra. Soledad Ponce, encabezó el procedimiento. Trabajó junto a los enfermeros Cristian Juárez y Juana Herrera, quienes colaboraron en las maniobras de expulsión. Durante 20 minutos, el equipo actuó sin descanso.
Finalmente, lograron extraer el objeto y liberar la vía aérea. Tras la intervención, se sumó el Dr. Zilli, quien realizó una evaluación completa para confirmar la estabilización de la paciente.
Actualmente, la beba permanece en observación y evoluciona favorablemente. El hecho destaca la importancia de la rápida respuesta y el compromiso del personal de salud, especialmente en los hospitales del interior, donde cada segundo puede salvar una vida.