El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este martes que logró escapar de un presunto intento de asesinato.
En paralelo, la senadora indígena Aída Quilcué, cercana al mandatario, fue secuestrada durante varias horas en una zona con presencia guerrillera del suroeste del país y posteriormente apareció libre y en buen estado de salud.
“Quilcué y sus escoltas están bien”, informó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, a través de la red social X, aunque no precisó si se trató de un rescate o de una liberación por parte de los captores.
Petro sostuvo que el intento de atentado ocurrió cuando se trasladaba en helicóptero, en un contexto de reiteradas advertencias sobre un supuesto plan de narcotraficantes para atentar contra su vida. Según relató, la noche del lunes no pudo aterrizar en el departamento de Córdoba, en el Caribe colombiano, por temor a que la aeronave fuera atacada.
“Tomamos mar abierto durante cuatro horas y llegué a un destino que no estaba previsto, escapando de que me mataran”, expresó el presidente durante una reunión de gabinete transmitida en vivo, en medio de un aumento de la violencia que impacta en la campaña electoral, a tres meses de las elecciones presidenciales.