Rita Luna, delegada de los trabajadores del INTA en Santiago del Estero, se refirió a la posible venta del predio Ingeniero Francisco Cantos —antes conocido como "Las Marías"—, calificándola como "una gran pérdida de concretarse". Para la gremialista, es claro que las políticas del gobierno "apuntan a desfinanciar y destruir el patrimonio del Estado". Dicho campo, ubicado en La Abrita sobre la Ruta 9, tiene una extensión de aproximadamente 7.500 hectáreas.
Luna recordó que esta medida cuestionada se estaría evaluando tras la venta de otros inmuebles del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria en Buenos Aires. "Hoy los trabajadores santiagueños del área padecen la zozobra por la amenaza de venta del predio experimental", afirmó. Agregó que su valor actual excede cualquier tasación inmobiliaria.
La delegada aseguró que los empleados se sienten perseguidos y serían víctimas de las "políticas de motosierra" del gobierno nacional. Según su apreciación, estas medidas no generarían excelencia ni competitividad en el sector agropecuario del país.
Remarcó que, en la actualidad, el personal del INTA sufre amenazas constantes mediante despidos y retiros "supuestamente voluntarios", que desde el gremio se consideran despidos encubiertos. Incluso mencionó que se estarían instrumentando jubilaciones anticipadas sin cumplir con todos los aportes requeridos. "Estas amenazas las venimos sufriendo desde hace mucho tiempo", ratificó.
La posible venta del campo experimental afectaría toda la investigación y extensión en tecnología agropecuaria. Todas las actividades que allí se realizan redundan en beneficio de los agricultores en sus diversos intereses. De concretarse, perjudicaría sin duda al personal del área y no se descartarían más despidos. A esto se suma, según Luna, los bajos salarios actuales: "La mayoría estaría hoy trabajando por debajo de la línea de la pobreza".