Este martes, Agostina Páez, la abogada santiagueña acusada de haber realizado gestos racistas en Río de Janeiro, enfrentó un audiencia de Instrucción y Juzgamiento en el Tribunal Penal N°37 de la ciudad brasileña, donde finalmente se decidió que podrá volver al país y deberá realizar tareas comunitarias.
“Me siento aliviada, pero mientras no esté en la Argentina no voy a estar en paz”, dijo la joven en diálogo con los medios a la salida de la audiencia.
El debate comenzó a las 15:55 y terminó minutos antes de las 19:30. Durante la jornada, el padre de la acusada, un abogado del equipo de la defensa y los medios de comunicación fueron expulsados de la sala 808. Ante los magistrados solo permanecieron la joven y su representante, Carla Junqueira, junto al vicecónsul de la Argentina en Brasil, la querella y la fiscalía.
Los primeros en hablar fueron los empleados del bar donde ocurrió el incidente, quienes prestaron declaración sobre lo sucedido. Luego fue el turno del fiscal y, finalmente, la defensa solicitó que el proceso pudiera continuar en territorio argentino.
A diferencia del sistema judicial de nuestro país, donde el juicio oral es una etapa posterior, en Brasil gran parte del proceso se concentra en una sola audiencia. En esta instancia, el magistrado resolvió la situación procesal de la santiagueña de 29 años, permitiendo su retorno al país bajo el compromiso de cumplir con las medidas dispuestas.