El presidente Javier Milei inauguró este martes la "Argentina Week" en Nueva York con un discurso diseñado para atraer inversiones, en el cual defendió de manera irrestricta el "capitalismo de libre empresa". Durante su presentación, el jefe de Estado no ahorró calificativos para referirse a importantes empresarios locales, a quienes acusó de ser parte de una "Argentina corrupta" y de actuar en connivencia con sectores políticos.
Confrontación directa con el sector industrial
En un tramo encendido de su alocución, el mandatario apuntó directamente contra figuras como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, además de cargar contra el sector textil. Milei calificó a estos dirigentes como "empresarios prebendarios" y "corruptos". En esa línea, lanzó una frase categórica sobre el proteccionismo: "El principio de revelación dice que aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros".
Apertura comercial y el caso Fate
El Presidente justificó su política de libre importación y se refirió puntualmente al cierre de la empresa Fate. Acusó a Madanes Quintanilla de intentar extorsionar al Gobierno para mantener barreras arancelarias y sostuvo que el empresario "tiró los 920 trabajadores a la calle". No obstante, Milei minimizó el impacto de los despidos, asegurando que la apertura beneficiará el consumo general y que los empleos destruidos se reconvertirán en sectores con mejores salarios.
Proyecciones económicas y geopolítica
Respecto al rumbo de la economía, el mandatario proyectó un crecimiento anual de entre el 4% y 5%, afirmando que el país podría duplicar su PBI cada nueve o diez años. Asimismo, ratificó su firme alineamiento internacional:
- Confirmó su alianza estratégica con Estados Unidos e Israel.
- Justificó su rechazo a Irán recordando los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel.
- Concluyó afirmando sentirse "orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo".