Los pasajeros que pasen por el Aeropuerto Internacional de Tokio-Haneda, Japón, podrán encontrarse, desde mayo de 2026, con una escena digna de una película de ciencia ficción: robots humanoides que trabajan junto al personal de pista para mover equipaje y carga.
La prueba será impulsada por Japan Airlines junto con GMO Internet Group y utilizará robots desarrollados por Unitree.
El ensayo comenzará en mayo y se extenderá hasta 2028, con el objetivo de reducir la carga física de los trabajadores humanos en un contexto de mayor actividad turística y escasez de personal en Japón.
Se conmemora el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo
Los robots estarán destinados a tareas de manipulación y traslado de valijas, contenedores y carga en la pista, y no reemplazarán las funciones críticas de seguridad, que seguirán bajo responsabilidad de empleados humanos.
Qué harán los robots en el aeropuerto de Japón
La iniciativa apunta a automatizar parte del trabajo más exigente físicamente dentro de la operación aeroportuaria. En una primera etapa, los humanoides colaborarán con el movimiento de equipaje y carga entre aviones, cintas transportadoras y áreas operativas.
Los modelos de Unitree utilizados son los que miden cerca de 130 centímetros y fueron pensados para moverse en espacios donde las máquinas convencionales no siempre pueden operar con facilidad. La prueba también servirá para evaluar su rendimiento en condiciones reales, su autonomía y su interacción con los equipos humanos.
Haneda supera los 60 millones de pasajeros al año y es una de las terminales aéreas más activas del mundo. Ese volumen convierte al aeropuerto en un escenario clave para probar soluciones de automatización aplicadas a logística, equipaje y asistencia operativa.
Japan Airlines también evalúa que estos robots puedan asumir más funciones en el futuro, como limpieza de cabinas o apoyo en equipos terrestres. La decisión final dependerá de los resultados del ensayo y de la capacidad de los humanoides para operar de manera segura en un entorno tan sensible como una pista aeroportuaria.