Jack Grealish atraviesa uno de los momentos más duros de su carrera tras ser operado por una fractura por estrés en el pie, una lesión que lo deja oficialmente fuera de las canchas para el resto de la temporada europea. El problema, que se produjo a mediados de enero, no solo es un golpe para el Everton, sino que pone en peligro su participación en el próximo Mundial 2026 con Inglaterra.
El diagnóstico y la decisión quirúrgica
La lesión se produjo a mediados de enero y, tras una serie de estudios, el cuerpo médico determinó que el jugador necesitaba una intervención quirúrgica. El entrenador del Everton, David Moyes, fue contundente al explicar la situación: “Es probable que Jack se pierda el resto de la temporada”, afirmó, confirmando que el problema en el pie requería una operación y un prolongado proceso de recuperación.
El mensaje desgarrador de Grealish desde el hospital
La operación se llevó a cabo y fue el propio Grealish quien confirmó el peor pronóstico a través de sus redes sociales. Desde la cama del hospital, el mediocampista inglés compartió un mensaje cargado de frustración y honestidad.
“No quería que mi temporada terminara así. Estoy destrozado”, escribió Grealish, acompañando el texto con una imagen postoperatoria. Sin embargo, el futbolista también dejó una señal de esperanza y determinación, añadiendo que su objetivo es "volver más fuerte y mejor".
Las consecuencias: la temporada perdida y la incógnita del Mundial
Con esta cirugía, Grealish no volverá a jugar en lo que queda de la temporada 2025/26 con el Everton. La larga rehabilitación que le espera genera una gran incertidumbre sobre su estado físico de cara al próximo gran objetivo: la Copa del Mundo de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.