La ciudad de Daejeon, en el centro de Corea del Sur, se encuentra conmocionada tras el devastador incendio desatado el viernes en una planta de fabricación de autopartes. El siniestro comenzó pasado el mediodía, cuando 170 empleados se encontraban en plena jornada laboral. El saldo provisorio es de once víctimas fatales y 59 heridos de diversa consideración, mientras que las autoridades han confirmado que aún resta localizar a tres trabajadores.
Debido a la magnitud de las llamas y el riesgo inminente de derrumbe, los cuerpos de élite no pudieron ingresar al edificio hasta altas horas de la noche. Según los informes oficiales, los restos de las víctimas fueron hallados distribuidos entre el segundo y tercer piso de la estructura. Este sábado, la estrategia de búsqueda se ha intensificado con el despliegue de perros de rescate y maquinaria pesada para remover escombros en zonas que ya fueron declaradas seguras para el acceso de los rescatistas.
Investigación técnica y forense
La Agencia de Policía de Daejeon ha tomado el control de la escena, desplegando a más de 220 efectivos para las tareas de peritaje y control. Debido al estado de los cuerpos, los especialistas en ciencias forenses iniciaron procesos de identificación mediante huellas dactilares y análisis de ADN. Hasta el momento, solo uno de los fallecidos ha sido identificado formalmente, mientras se trabaja en la contención de las familias afectadas a través de equipos de protección de víctimas.
En cuanto al origen del fuego, el equipo de investigación criminal analiza minuciosamente las grabaciones de las cámaras de seguridad (CCTV) y toma declaraciones al personal jerárquico de la planta. Aunque no se han determinado las causas exactas, la investigación conjunta entre bomberos y policía busca establecer si existieron fallas en los sistemas de seguridad industrial o si se trató de un evento accidental vinculado a los procesos químicos de la fabricación de componentes.
Operativo de rescate en curso
Bajo la coordinación de la Unidad Regional de Investigación, el operativo se ha ampliado al amanecer de este sábado. Los funcionarios locales explicaron que, tras el rastreo inicial de los caninos, se procederá al derribo controlado de estructuras inestables para permitir una búsqueda intensiva en los puntos ciegos de la planta. La prioridad absoluta de las autoridades surcoreanas sigue siendo el hallazgo de las personas cuyo paradero es aún desconocido, en medio de un clima de profundo pesar en el polo industrial de la región.