Carlos Alcaraz ganó el Abierto de Australia tras imponerse en la final a Novak Djokovic por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5. El español hizo historia al conquistar su primer título en Melbourne y se convierte así en el noveno tenista de la historia que logra completar el el Career Grand Slam, esto es, vencer al menos una vez en Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open.
Alcaraz firmó en Melbourne una de las páginas más importantes del tenis moderno. Con apenas 22 años y 272 días, el número uno del mundo se convirtió en el jugador más joven de la historia en reunir los cuatro títulos de Grand Slam, alcanzando su séptima corona grande tras sus consagraciones previas en Wimbledon, Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.
El murciano superó una marca que se mantenía vigente desde 1938 y confirmó su irrupción definitiva en la élite, no solo por los títulos obtenidos, sino por la forma en que los consiguió: enfrentando y venciendo a referentes históricos del circuito.