La confianza de los consumidores volvió a retroceder en febrero en medio del ajuste económico y la incertidumbre sobre la recuperación del ingreso real. Según el último informe del Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que publica la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador se ubicó en 44,38 puntos, lo que representa una caída mensual del 4,7% y la mayor baja en los últimos seis meses.
El retroceso también se observa en la comparación interanual, con una disminución del 6,09%, marcando un cambio en el clima económico tras varios meses de relativa estabilización.
Expectativas en retroceso y mayor cautela en el gasto
El informe señala que el subíndice de Expectativas Futuras cayó 5,75%, mientras que el indicador de Situación Personal registró la contracción más pronunciada del mes (-7,62%). Estos datos reflejan una percepción más negativa sobre la economía y una creciente prudencia en las decisiones de consumo.
El contexto económico está atravesado por el programa de estabilización impulsado por el presidente Javier Milei, centrado en el ordenamiento fiscal, la desaceleración inflacionaria y la liberalización de precios. No obstante, el impacto de estas medidas sobre el poder adquisitivo continúa condicionando el consumo masivo, uno de los motores centrales de la actividad económica.
Caída en todas las regiones
El deterioro del índice fue generalizado en todo el país. La mayor baja se registró en la Ciudad de Buenos Aires (-7,77%), seguida por el Gran Buenos Aires (-5,35%), mientras que el Interior mostró una contracción más moderada (-2,26%).
Este comportamiento suele estar vinculado a la mayor sensibilidad del consumo urbano frente a variaciones en tarifas, empleo y salarios.
Impacto en todos los niveles de ingresos
El ICC descendió tanto en hogares de ingresos altos como bajos, aunque el retroceso fue más marcado en los sectores de mayor poder adquisitivo (-5,24%). Analistas interpretan este fenómeno como una señal de cautela ante decisiones de gasto de mayor envergadura.
El único componente que se mantuvo estable fue el relacionado con la compra de bienes durables e inmuebles, que registró una variación mensual casi nula (-0,02%) y una mejora interanual cercana al 10%.
El relevamiento fue realizado entre el 2 y el 12 de febrero sobre una muestra nacional de 1000 casos por Poliarquía Consultores. El ICC funciona como un termómetro clave del impacto social del programa económico y una referencia central para medir el nivel de expectativas de los hogares en un escenario de ajuste y reordenamiento macroeconómico.