Un doloroso conflicto familiar conmociona a los vecinos del barrio Galeano. Una mujer de 42 años se vio obligada a denunciar penalmente a su propio hijo luego de descubrir que, aprovechando su ausencia por motivos laborales, ingresó a su vivienda y le sustrajo una gran cantidad de bienes.
La denunciante, identificada como Zulma Lucía Soledad Sosa, relató en la Comisaría Comunitaria N° 50 que en el mes de diciembre había viajado a la ciudad de San Clemente (Buenos Aires) para trabajar durante la temporada de verano. Sin embargo, su estadía lejos de casa estuvo marcada por la preocupación: los vecinos le advertían telefónicamente que su hijo, Nahuel Osvaldo Décima (24), merodeaba el domicilio con intenciones de robo.
El regreso y la desilusión
Zulma regresó a la ciudad el pasado 1 de febrero. Al llegar a su casa cerca de las 19 horas, confirmó sus peores sospechas: la puerta trasera había sido violentada. Al revisar el interior, notó el faltante de electrodomésticos, utensilios de cocina, calzados, un horno eléctrico y una garrafa, elementos esenciales para su vida diaria.
Según expuso la mujer, no es la primera vez que ocurre algo así. Su hijo lucha contra una fuerte adicción a los estupefacientes desde hace años, motivo que lo lleva a robar objetos del hogar para venderlos y conseguir dinero. Debido a estos antecedentes y a otros hechos delictivos por los que ya había sido detenido, el joven había sido expulsado de la vivienda y tenía prohibido residir allí.
Testigos y orden de detención
El accionar del acusado no pasó desapercibido. Un hermano menor de edad habría visto a Nahuel retirarse del lugar cargando los objetos robados. Además, un vecino aportó información clave sobre el hecho, aunque solicitó mantener su identidad en reserva por temor.
Tras la denuncia, tomó intervención el fiscal de turno, Dr. Rafael Zanni, quien dispuso la inmediata aprehensión del acusado en la vía pública, medida que la policía intenta concretar en estas horas.