El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativizó el fuerte aumento del precio del petróleo registrado en medio del conflicto en Medio Oriente y sostuvo que el impacto económico será temporal. “Es un precio muy pequeño a pagar”, afirmó al referirse al salto que llevó al crudo a niveles máximos de los últimos años.
Durante la madrugada, el valor del petróleo superó los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022, cuando comenzó la Invasión rusa a Ucrania de 2022. El crudo Brent llegó a subir más de un 25% y se acercó a los 120 dólares, su nivel más alto en cuatro años, antes de estabilizarse cerca de los 100. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) también se ubicó por encima de ese umbral.
El mandatario estadounidense sostuvo que el incremento está relacionado con la ofensiva militar en la región, pero consideró que se trata de una situación pasajera. A través de su red social Truth Social, expresó que el encarecimiento del crudo se revertirá una vez que finalice la amenaza nuclear iraní.
“Los precios del petróleo a corto plazo, que bajarán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear iraní, son un precio muy pequeño a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo”, escribió.
El impacto del conflicto también se reflejó en los combustibles dentro del país. Según datos de la American Automobile Association (AAA), el precio promedio de la nafta alcanzó los 3,45 dólares por galón (equivalente a 3,7 litros), lo que representa un incremento del 16% en comparación con la semana anterior.
En declaraciones televisivas, Trump insistió en que la situación es transitoria. “Es un pequeño fallo. Tuvimos que tomar este desvío. Sabía exactamente lo que iba a pasar”, señaló al referirse a las consecuencias económicas del conflicto.
La suba del petróleo refleja la preocupación del mercado por posibles interrupciones en el suministro global. Uno de los puntos críticos es el Estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el mundo.
Ante el aumento de la tensión en la zona, varios buques petroleros comenzaron a evitar ese paso estratégico, lo que genera temores sobre el abastecimiento energético y presiona al alza los precios internacionales del crudo.
En ese contexto, los mercados registraron fuertes incrementos en los últimos días: el petróleo en Estados Unidos acumuló una suba cercana al 36%, mientras que el Brent avanzó alrededor de un 28% en la última semana, impulsado por la escalada del conflicto que involucra a regiones clave para la producción y el transporte de petróleo y gas.