Cada 18 de marzo se celebra el Día del Sándwich de Milanesa, una fecha que nació en Tucumán en homenaje a José Norberto “Chacho” Leguizamón, uno de los grandes impulsores de este clásico popular argentino.
La elección del día no es casual. Se conmemora el fallecimiento de Leguizamón, ocurrido en 2010. Desde su tradicional puesto, una modesta cabina de lata instalada en 1973, “Chacho” logró convertir al sándwich de milanesa en un verdadero emblema gastronómico, convocando a generaciones de tucumanos y visitantes.
En 2013, surgió en Tucumán la iniciativa de establecer esta jornada en su honor. Con el tiempo, la celebración se extendió más allá de esa provincia y se instaló en el calendario gastronómico argentino, complementando al Día de la Milanesa, que se conmemora cada 3 de mayo.
SANTIAGO DEL ESTERO
Pero más allá de su origen tucumano, el sándwich de milanesa también tiene una fuerte identidad en Santiago del Estero, donde supo ganar su propio lugar y adoptar variantes muy valoradas por los comensales.
Entre las opciones más tradicionales aparece el clásico sándwich de milanesa que muchos eligen disfrutar en el Mercado, un punto de referencia para quienes buscan los sabores más típicos y populares.
A esa costumbre se suman otras versiones que también forman parte del recorrido gastronómico local, como las propuestas que pueden encontrarse en Vilmer, donde el sánguche mantiene su vigencia como una de las comidas preferidas.
Además, una de las variantes que despierta mayor interés es el sándwich gratinado, una preparación que le aporta una vuelta distinta a este clásico y que amplía la oferta para los fanáticos de la milanesa al pan.
Así, el Día del Sándwich de Milanesa no solo funciona como homenaje a su historia y a la figura de “Chacho”, sino también como una excusa ideal para celebrar las distintas formas en que este ícono gastronómico se vive y se disfruta en Santiago del Estero.