Un viaje rutinario hacia la escuela se transformó en una verdadera pesadilla para un adolescente de 16 años y su familia. El menor fue brutalmente embestido por una camioneta que remolcaba un tráiler amarillo y, en un acto de total insensibilidad, el conductor lo dejó abandonado a su suerte en plena vía pública.
El indignante episodio tuvo lugar entre las 7.30 y las 8 de la mañana en la intersección de Avenida Circunvalación y Rioja. El estudiante se dirigía en su bicicleta rumbo al Colegio Villa del Carmen cuando fue alcanzado por el vehículo mayor. Según el relato de la víctima, la camioneta lo sobrepasó, pero el conductor no calculó la distancia y terminó cerrándolo con el tráiler, golpeándolo violentamente en la cabeza y el rostro.
Lejos de brindarle la asistencia necesaria ante el brutal impacto, la actitud del automovilista rozó lo inhumano. El hombre detuvo su marcha metros más adelante y, al ver al chico ensangrentado en el suelo, minimizó y se desligó de la situación. Cuando el joven le suplicó que llamara a una ambulancia, el conductor se negó rotundamente argumentando que "solo tenía un raspón". Para evadir su responsabilidad, le entregó un número de teléfono falso y se dio a la fuga.
Un motociclista que pasaba por el lugar auxilió al adolescente, quien logró llegar hasta su domicilio. Apenas cruzó la puerta, le pidió a su madre que lo llevara al hospital y se descompensó. Una ambulancia lo trasladó de urgencia hacia un centro de salud, donde los médicos constataron la gravedad de las heridas: el menor sufrió traumatismo de cráneo y una fractura en la nariz que requiere intervención quirúrgica.
"Lo que lo salva es la capucha de la campera. El médico me dijo que si la punta del tráiler le entraba de lleno, lo iba a abrir con 25 puntos", relató la madre, visiblemente conmovida e indignada por la situación.
En diálogo con Nuevo Diario, la mujer expresó su bronca no por el accidente en sí, sino por la falta de empatía. "Lo que más me duele es el abandono de persona, no me importa la plata ni el seguro. A mí me duele que no lo haya llevado al hospital o venido a avisar. Mi hijo no es un perro", sentenció con dolor.
La familia ya radicó la denuncia penal correspondiente y se encuentra abocada a una exhaustiva búsqueda de filmaciones en la zona. Recorren comercios, negocios de la zona y se contactaron con las autoridades policiales para acceder a las cámaras de seguridad ubicadas en la garita de Lavalle y Circunvalación, con el firme objetivo de identificar al desalmado conductor y ponerlo a disposición de la Justicia. También piden colaboración para dar con algún dato del vehículo descripto.