El fútbol argentino no tendrá actividad oficial el fin de semana del 8 de marzo. La decisión fue adoptada por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y abarcará a todas las categorías, en señal de rechazo a la denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) por presunta evasión impositiva.
La determinación se tomó tras la reunión de Comité Ejecutivo realizada en el predio de Ezeiza. A la salida del encuentro, el presidente de Club Atlético Vélez Sarsfield, Fabián Berlanga, había anticipado la posibilidad de adoptar una medida de fuerza. “Si es necesario, sí”, respondió ante la consulta sobre una eventual suspensión, y consideró que existe una persecución desde el Gobierno nacional.
La causa judicial se originó el 12 de diciembre pasado a partir de una denuncia de ARCA por presunta omisión sistemática en el pago de tributos y retención de aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, por un monto superior a los 19 mil millones de pesos.
En ese marco, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino habían recibido una restricción para salir del país. No obstante, el juez en lo penal económico Diego Amarante autorizó a Tapia a viajar a Barranquilla y Río de Janeiro para cumplir compromisos oficiales vinculados a su rol en la AFA y como vicepresidente de la CONMEBOL, previo pago de una caución de cinco millones de pesos.
La suspensión de la fecha abre un nuevo capítulo en el conflicto institucional, con impacto directo en la agenda deportiva nacional.