El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, fue denunciado penalmente este miércoles tras el viaje de su esposa a Nueva York como parte de la comitiva oficial. La presentación fue realizada por el abogado Gregorio Dalbon, quien sostiene que el funcionario habría incurrido en el delito de malversación de fondos públicos al utilizar la aeronave presidencial para un traslado de carácter estrictamente personal. La causa fue sorteada y recayó en el Juzgado Federal N°3, bajo la órbita del juez Daniel Rafecas.
Los argumentos de la acusación
La denuncia se fundamenta en información de público conocimiento que señala que la cónyuge de Adorni viajó en el avión oficial destinado exclusivamente al Presidente y sus equipos de trabajo. Según el letrado denunciante, el propio funcionario habría admitido en declaraciones periodísticas que la presencia de su esposa no respondía a una agenda de Estado. “La función pública es una elección, no una obligación; si necesita apoyo, que vaya a terapia, pero no puede usar el dinero de los contribuyentes para fines particulares”, sentenció Dalbon en su escrito.
Posibles figuras penales en juego
El texto presentado ante la Cámara Federal destaca que la utilización de bienes estatales para fines ajenos a la actividad oficial podría encuadrar en el artículo 260 del Código Penal de la Nación. Este apartado sanciona al funcionario público que diere a los caudales o efectos que administre una aplicación diferente de aquella a la que estuvieren destinados. La denuncia remarca que los recursos del Estado deben ser gestionados bajo principios de austeridad y estricto vínculo con el ejercicio de la función pública.
Una investigación en curso
De confirmarse los extremos planteados por la querella, la Justicia deberá determinar si existió una afectación ilegítima del patrimonio estatal. Por el momento, el juez Rafecas deberá analizar las pruebas iniciales y solicitar los informes de vuelo pertinentes para constatar la lista de pasajeros y el financiamiento del traslado. El episodio genera un fuerte ruido político en la Casa Rosada, en un contexto donde el Gobierno sostiene un discurso de recorte de gastos y eliminación de privilegios en la administración pública.