El suceso ocurrió en las cercanías de la localidad de La Plata, cuando Dayton James Webber conducía su vehículo acompañado por tres personas. Según el reporte oficial, tras una acalorada discusión, Webber extrajo un arma de fuego y disparó contra quien viajaba en el asiento del acompañante, identificado como Bradrick Michael Wells (27). Lo más perturbador del relato indica que el acusado pidió ayuda a los dos pasajeros de la parte trasera para que lo bajaran del auto, pero ante su negativa y el llamado a la policía, emprendió la fuga con el cadáver aún a bordo.
El cuerpo de Wells fue hallado dos horas después en un patio de Charlotte Hall, a unos 16 kilómetros de la escena inicial. Webber, quien perdió sus extremidades por una enfermedad cuando era un bebé, logró evadir los controles hasta ser interceptado en el condado de Albemarle, Virginia. Esta semana, el imputado renunció a su derecho de audiencia de extradición, declarando ante el juez: "Estoy intentando regresar a Maryland", para enfrentar cargos por homicidio premeditado y asesinato agravado.
De la superación al banquillo de los acusados
La noticia ha causado un profundo impacto debido a la historia de vida de Webber. Considerado un ejemplo de resiliencia, el joven había incursionado en motocross, lucha libre y fútbol americano antes de consolidarse como profesional en el cornhole. Este deporte de precisión, extremadamente popular en Estados Unidos, consiste en lanzar bolsas de tela rellenas de maíz hacia una plataforma con un agujero central; una disciplina donde Webber destacaba por su asombrosa destreza técnica.
Ahora, el foco se desplaza del ámbito deportivo al penal. La fiscalía del condado de Charles prepara un juicio que promete ser complejo, no solo por la naturaleza del crimen sino por las condiciones físicas del acusado. Mientras se coordina su traslado, la comunidad de Maryland intenta comprender cómo un referente de la superación personal terminó protagonizando uno de los crímenes más violentos y extraños de la región en lo que va del año.