La Ciudad Capital atraviesa jornadas de intenso trabajo operativo para mitigar los efectos del desborde del río Dulce. Daniel Pikaluk, titular de Defensa Civil Municipal, informó en el programa ADN Radio que el personal de la comuna mantiene guardias de 24 horas en las zonas ribereñas. "La idea es llevar tranquilidad y evitar que haya mayores daños de los que ya hizo el agua", sostuvo el funcionario.
Pikaluk explicó que se realizaron maniobras preventivas clave, especialmente en el acceso de calle Salta y la zona del Cristo. "Si no conteníamos el río allá arriba, el agua ingresaba directamente a la ciudad. Cortamos la circulación y preparamos un segundo murallón preventivo", detalló, recordando que la experiencia de la inundación de 2017 sirvió para anticipar estos puntos críticos.
Situación en barrios y sectores anegados
El funcionario realizó un recorrido por los sectores que aún presentan complicaciones debido a la cota del río:
-
Lomas del Golf: El agua está bajando lentamente. Se espera realizar un bombeo masivo por la tarde para despejar la calle, una vez que el ingreso desde el río dé margen de maniobra.
-
Barrio La Católica: Es uno de los sectores más afectados. Se instalaron bombas arroceras de gran capacidad (300.000 litros por hora) provistas por la provincia. Pikaluk advirtió que las filtraciones son constantes por la presión del río sobre los canales.
-
Puente Carretero: El nivel del agua aún supera las defensas en la zona del estacionamiento del edificio de la AFA. Las tareas de bombeo iniciarán apenas descienda el nivel del cauce.
-
Desagüe Pluvial Sur y Virgen de Guadalupe: Existen familias autoevacuadas en zonas de fincas debido a la cercanía con el cauce original, donde no existen defensas físicas controlables.
Asistencia a los vecinos y obras futuras
El director de Defensa Civil subrayó que la intendente de la Capital encabeza personalmente el Comité de Emergencia, monitoreando los puntos de conflicto. "La intendente está anotando cada situación. Seguramente, cuando esto se tranquilice, habrá que hacer obras para que no nos vuelva a sorprender una erogación de 1.800 metros cúbicos cuando estábamos preparados para 1.300", afirmó.
Respecto a los damnificados, confirmó que las áreas de Desarrollo Social tanto municipal como provincial ya entregaron colchones, camas y chapas a las familias que sufrieron el ingreso de agua en sus hogares.
Alivio por la baja del caudal
Finalmente, Pikaluk celebró la noticia de la disminución en la erogación del embalse: "Que baje el caudal es una gran noticia. Aunque sea de a 100 metros cúbicos, para nosotros es una enormidad porque nos permite planificar el trabajo más arduo, que es el de reparación y asistencia a cada familia", concluyó, agradeciendo también el rol de los medios para canalizar los pedidos de ayuda.