El 19 de febrero es una fecha marcada en el calendario del kirchnerismo. Este jueves, Cristina Fernández de Kirchner cumplió 73 años y, pese a estar recluida en su departamento de Constitución con tobillera electrónica y restricciones para recibir visitas, no faltó a la cita con sus seguidores.
La expresidente asomó al balcón de su casa para agradecer los saludos de la militancia, que se congregó en la puerta para celebrar su cumpleaños en una jornada particular: el día del paro general convocado por la CGT contra la reforma laboral.
Festejo popular
Los militantes le cantaron el feliz cumpleaños, desplegaron banderas y hasta armaron una murga para amenizar la previa. Hubo también una torta de gran tamaño, que los presentes compartieron mientras coreaban el clásico "a volver, vamos a volver".
La dos veces presidenta y una vez vicepresidenta se mostró emocionada y saludó brevemente desde el balcón, en un gesto que fue interpretado como un guiño a la militancia en un día de alta movilización sindical.
Condena y aislamiento
Aunque su condena a seis años de prisión en la Causa Vialidad la mantiene alejada de la actividad pública y monitoreada con tobillera, la exmandataria sigue siendo un faro para un sector del peronismo que resiste las reformas del gobierno de Javier Milei.
El saludo desde el balcón fue breve pero cargado de simbolismo: en medio del paro, Cristina volvió a ser el centro de la escena.