Durante el periodo estival de 2026, la seguridad en las carreteras argentinas estuvo bajo la lupa de un operativo federal que alcanzó a 1.013.198 vehículos. Los procedimientos, coordinados por la ANSV en articulación con provincias y municipios, se establecieron de forma diaria en 39 puestos estratégicos, seleccionados por su alto flujo vehicular hacia los principales destinos de descanso del país.
El balance final arroja un total de 23.527 infracciones labradas. La rigurosidad de los controles resultó en la retención de 6.421 licencias de conducir y el secuestro de 1.605 vehículos que no cumplían con las condiciones mínimas para circular. Según el informe oficial, las faltas más recurrentes evidencian una preocupante negligencia en el mantenimiento y la documentación:
- Falta de RTO: 4.879 actas.
- Sin cinturón de seguridad: 2.668 casos.
- Falta de documentación: 2.662 conductores.
- Patentes ausentes o adulteradas: 1.075 infracciones.
- Sin seguro obligatorio: 1.034 vehículos.
Uno de los puntos más críticos de la fiscalización fue la detección de 3.672 casos de alcoholemia positiva. Los agentes debieron retirar de circulación a estos conductores de forma inmediata por representar un peligro inminente para terceros. Los registros de este verano arrojaron valores que rozaron niveles de intoxicación severa, destacándose un conductor en Corrientes con 3,05 g/l de alcohol en sangre, seguido por un caso de 3,03 g/l en Salta y 2,84 g/l en Entre Ríos.
Desde el organismo nacional enfatizaron que estos operativos no se limitan a la temporada de vacaciones. Las bases operativas distribuidas en todo el territorio argentino, incluyendo nuestra región, mantendrán la vigilancia durante el resto del año para garantizar el cumplimiento de las normas de tránsito y reducir la siniestralidad vial en las rutas nacionales.