Este nuevo aniversario del Cuerpo de Patricios Santiagueños invita a recordar una de las formaciones militares más emblemáticas de la historia de Santiago del Estero y su protagonismo en los procesos de emancipación nacional.
El cuerpo fue creado en 1810 por Juan Francisco Borges, convirtiéndose en el primer ejército del interior del Virreinato del Río de la Plata. Su misión inicial fue sostener las luchas por la independencia y contener posibles movimientos contrarrevolucionarios.
A lo largo de su historia, los Patricios Santiagueños integraron el Ejército Auxiliar del Perú y participaron en distintos conflictos armados del siglo XIX. Entre ellos, se destacan su intervención en la guerra contra el Imperio del Brasil y su participación en la Batalla de Pozo de Vargas, donde combatieron bajo el mando de Manuel Taboada y lograron derrotar a Felipe Varela.
Tras varias décadas de actividad, luego de 1920 el cuerpo pasó a integrar las milicias federales de la provincia, hasta su revalorización en el año 2010. En ese marco, y por decreto del entonces gobernador Gerardo Zamora, se creó la Guardia de Honor de Patricios Santiagueños.
Actualmente, esta guardia cumple funciones protocolares, destacándose en la custodia del Centro Cultural del Bicentenario y en su participación en actos oficiales. Está conformada por 30 efectivos policiales que utilizan uniformes históricos, tanto de estilo gauchesco como de gala, respetando los diseños originales.
El historiador René Galván resalta el espíritu patriótico que caracterizó a esta fuerza desde sus orígenes. En ese sentido, recordó las palabras de Antonio González Balcarce, quien al encontrarse con los Patricios expresó: “Aquí hay más patriotismo que en parte alguna”, destacando el compromiso de los santiagueños con la causa revolucionaria.
El legado del Cuerpo de Patricios Santiagueños permanece vigente como símbolo de identidad, historia y compromiso con los valores fundacionales de la provincia.