Lo que debía ser una jornada de festejos y tradición estudiantil en el Colegio Gartenstadt de El Palomar se transformó en una escena inquietante que desató un repudio generalizado. En pleno horario de clases, alumnos de quinto año protagonizaron una controvertida representación para presentar su buzo de egresados: un simulacro de fusilamiento en el patio de la institución, cuya crudeza quedó registrada en videos que los mismos jóvenes difundieron en sus redes sociales.
La secuencia, que ya circula de forma viral, muestra a varios estudiantes recorriendo los pasillos de la escuela con pasamontañas en el rostro, ingresando sorpresivamente a las aulas y generando desconcierto entre el resto del alumnado. Sin embargo, el punto de mayor tensión ocurrió en el espacio abierto del colegio, donde el grupo simuló portar armas de fuego para apuntar contra sus propios compañeros, quienes se encontraban arrodillados en fila en una clara actitud de ejecución.
El realismo de la puesta en escena aumentó cuando, de fondo, comenzó a sonar un audio con detonaciones de disparos. Al ritmo de los estruendos, los estudiantes "fusilados" fueron cayendo al suelo uno a uno, recreando una masacre ante la mirada de la comunidad educativa. Las críticas no tardaron en llegar por parte de padres y docentes, quienes cuestionaron la elección de una temática tan violenta en un contexto social sensible, donde la seguridad escolar es una preocupación constante.
La polémica escala hacia las autoridades del establecimiento, ya que, según trascendió en informes de señales nacionales como C5N, la actividad no habría sido un hecho espontáneo de los alumnos. Las versiones indican que la simulación contó con la autorización previa de los directivos, lo que abre un interrogante sobre los criterios pedagógicos y de supervisión que rigen en la institución. El repudio en las redes sociales pone el foco en la necesidad de replantear los límites de estas celebraciones estudiantiles para evitar la apología de la violencia en el ámbito escolar.