La Copa Mundial de la FIFA 2026, que tendrá a Estados Unidos, México y Canadá como anfitriones, no solo será recordada por la cantidad de equipos participantes, sino por marcar un antes y un después en la narrativa de las finales. Siguiendo la estela del éxito rotundo que cosecha la NFL con sus espectáculos de medio término, la FIFA ha decidido adoptar formalmente este modelo de negocio y show artístico.
Gianni Infantino, máximo mandatario del fútbol mundial, ratificó oficialmente que el grupo liderado por Chris Martin, Coldplay, encabezará el despliegue musical en el partido decisivo. La noticia llega tras el antecedente directo de la final de la Copa América 2024, donde Shakira protagonizó un intermedio similar, aunque en esta ocasión la magnitud del escenario y la producción prometen superar cualquier registro previo.
Una modificación histórica al reglamento
La inclusión de un mega show de estas características conlleva desafíos logísticos que impactan directamente en el desarrollo del juego. Para permitir el montaje y desmontaje del escenario, además de la actuación de los artistas, la FIFA determinó que el periodo de descanso de los jugadores pasará de los tradicionales 15 minutos a un intervalo de 25 minutos.
"Este será un momento histórico para la Copa Mundial de la FIFA y un espectáculo digno del mayor evento deportivo del mundo", aseguró Infantino. Además, se adelantó que los británicos no estarán solos en el escenario del New York New Jersey Stadium (MetLife Stadium), ya que el show contará con la participación de otros artistas invitados de "primer nivel internacional", manteniendo la intriga sobre quiénes acompañarán a la banda en el campo de juego.
Nueva Jersey: El epicentro del entretenimiento mundial
La gran cita está programada para el 19 de julio de 2026. El recinto elegido, ubicado en Nueva Jersey, es uno de los estadios con mayor tradición en este tipo de espectáculos en los Estados Unidos, país que domina como ningún otro la simbiosis entre el marketing, la música y el deporte.
Este anuncio consolida la visión de Infantino de transformar el Mundial en una plataforma global de entretenimiento que trascienda los 90 minutos de fútbol. Para los fanáticos, la final del 2026 no será solo el partido que defina al nuevo campeón del mundo, sino un festival cultural de escala planetaria que busca captar nuevas audiencias bajo el formato del mítico "Halftime Show".