La ampliación de indagatoria del empresario Ramiro Petros, acusado de estafas millonarias, terminó en un verdadero escándalo este viernes por la mañana. Lo que debía ser una jornada clave para la Justicia se vio interrumpida abruptamente cuando el imputado se descompensó en medio del interrogatorio, obligando a la intervención de los médicos forenses.
La audiencia había comenzado a las 9 de la mañana en la Circunscripción Capital. Petros, quien se había abstenido de hablar días atrás, esta vez decidió romper el silencio, pero lo hizo de forma parcial.
Denuncias cruzadas y drama
Antes de que su salud le jugara una mala pasada, el empresario lanzó una "bomba" judicial: aseguró que él es la víctima de una millonaria estafa perpetrada por una persona que, además, está acusada de haber abusado sexualmente de su hija.
Sin embargo, cuando el clima de la declaración se ponía tenso, Petros manifestó sentirse mal. La situación escaló al punto que se tuvo que interrumpir el acto procesal para que fuera examinado de urgencia por el cuerpo médico.
Sin grabación y cuarto intermedio
Además del problema de salud, hubo un contrapunto técnico. La abogada defensora, Moira Curi, había solicitado grabar la declaración indagatoria, pero el pedido no prosperó en el momento. El tribunal le informó que debe presentar un escrito formal requiriendo tal cuestión.
Debido a la descompensación del acusado y a los trámites pendientes de la defensa, la Justicia deberá fijar una nueva fecha para que Petros, si su salud lo permite, termine de contar su versión de los hechos.