Un niño argentino de 12 años, identificado como Tobías, permanece desaparecido desde el vierves en la ciudad de San Lorenzo, Paraguay, luego de ser arrastrado por un raudal durante un temporal de lluvias. El hecho ocurrió en el barrio Tayuazapé, cuando el menor salió de su casa para comprar café y quedó atrapado por la fuerza de la corriente.
Su padre, Reinaldo Suárez, relató que no se percataron de que el niño había salido bajo la lluvia hasta que ya era demasiado tarde. "Apenas me enteré de que salió bajo la lluvia, yo salí tras él, pero ya no le encontré", contó. Según testigos, Tobías intentó cruzar la calle inundada pero fue arrastrado hacia los tubos de desagüe.
Un operativo con críticas y denuncias de abandono
Desde el viernes, equipos de bomberos, militares y rescatistas voluntarios despliegan un operativo que incluye el uso de drones, perros entrenados y buzos tácticos. El ministro de Defensa de Paraguay, Óscar González, supervisó las tareas, y unos 300 efectivos recorren los cauces de los arroyos San Lorenzo y Tayuazapé, así como la zona de Kokuere, en Capiatá.
Sin embargo, la familia denunció sentirse abandonada por las autoridades durante las horas más críticas. Suárez aseguró que los equipos de rescate se retiraron la noche del viernes y no regresaron hasta pasadas las 4 de la madrugada, pese a las promesas. "Me siento decepcionado, destrozado, abandonado y despojado, como si fuera que no pertenezco al país por la respuesta de las autoridades", declaró.
Infraestructura inconclusa y desesperanza
El padre del menor también apuntó contra las obras pluviales inconclusas en la zona, en construcción desde diciembre, que a su juicio incrementaron el peligro. "Por culpa del gobierno, trabajos sin completar, calles destrozadas... cada vez que llueve suceden tragedias de esta magnitud", reprochó visiblemente afectado.
Suárez confesó que ya no tiene esperanzas de encontrar a su hijo con vida. "Necesito su cuerpo para darle una despedida digna", expresó, mientras vecinos y familiares continúan recorriendo los arroyos con herramientas improvisadas. Tobías vestía una remera verde y shorts grises al momento de la desaparición.