La Justicia de Brasil ordenó este jueves la detención preventiva de Agostina Páez, la abogada santiagueña imputada por insultos raciales y racismo en la ciudad de Río de Janeiro. La medida fue dispuesta por el 37º Juzgado Penal, que aceptó el pedido del Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro (MPRJ).
Páez fue denunciada luego de ser filmada el pasado 14 de enero en un bar de Ipanema, en la Zona Sur de la ciudad, donde habría realizado gestos ofensivos imitando a un mono contra empleados del local. El video se viralizó rápidamente y dio inicio a una investigación penal en su contra.
Durante el proceso judicial, las autoridades ya habían ordenado el secuestro de su pasaporte y la colocación de una tobillera electrónica como medidas cautelares. Sin embargo, el fiscal consideró que estas disposiciones no resultaban suficientes para garantizar el cumplimiento del proceso.
En el pedido de prisión preventiva, el Ministerio Público sostuvo que la abogada fue formalmente acusada de tres delitos de insultos raciales, y subrayó que el hecho de ser turista y no contar con residencia estable en Brasil incrementa el riesgo de fuga. “Las medidas cautelares distintas de la prisión no son suficientes para neutralizar el peligro procesal existente”, señala el documento judicial.
El fiscal también argumentó que la conducta de la imputada refuerza la necesidad de la detención, ya que habría continuado con actitudes discriminatorias incluso después de haber sido advertida por funcionarios de que su comportamiento constituía un delito en Brasil.
Según la acusación, esta actitud demuestra un “desprecio por las normas legales y sociales” y un bajo respeto por las órdenes judiciales. De ser hallada culpable, Agostina Páez podría enfrentar una pena de entre 2 y 5 años de prisión, conforme a la legislación brasileña vigente en materia de delitos raciales.