Cuando parecía que la llegada de Edwuin Cetré a Boca era cuestión de horas, una diferencia en la interpretación de los estudios médicos cambió el escenario y dejó la operación en suspenso. Un inconveniente previo en una de sus rodillas encendió una señal de alerta en el cuerpo médico azul y oro y obligó a frenar la transferencia.
Ambos clubes habían acordado una revisión médica privada para despejar dudas antes de oficializar el pase. Sin embargo, el resultado de esos estudios generó distintas miradas entre las partes y la negociación se detuvo cuando ya estaba encaminada.
Mientras en Estudiantes aguardan que el futbolista se reincorpore a los entrenamientos, en Boca mantienen la intención de no dar por caída la operación. Puertas adentro consideran que todavía puede abrirse un nuevo capítulo en las tratativas, aprovechando la prórroga obtenida en el actual mercado de pases.
En lo económico, el Xeneize estaba dispuesto a desembolsar alrededor de cinco millones de dólares por la totalidad del pase —de los cuales tres correspondían al club platense—, aunque ahora buscaría renegociar las condiciones y cerrar la llegada del colombiano por una cifra menor, contemplando la situación médica que generó la controversia.