La situación de emergencia hídrica que mantiene en vilo a Santiago del Estero comenzó a mostrar los primeros indicadores de estabilización. Según los reportes emitidos por la Central Hidroeléctrica Río Hondo, el caudal erogado —que durante el fin de semana alcanzó el récord histórico de 1.827 metros cúbicos por segundo (m³/s)— descendió en las últimas horas a una franja de entre 1.600 y 1.660 m³/s.
Este descenso responde a la leve mejoría en las condiciones climáticas de la cuenca alta en Tucumán, lo que permitió que el ingreso de agua al lago también comenzara a ceder. La cota del embalse, que había rozado niveles críticos de 274,30 metros sobre el nivel del mar (msnm), registró una baja de aproximadamente 8 centímetros en las últimas 24 horas, situándose cerca de los 274,17 msnm.
¿Qué pasará con las zonas en Alerta Roja?
Pese a la tendencia a la baja, las autoridades de Defensa Civil de la Provincia y el Gobernador Elías Suárez ratificaron que el Alerta Roja se mantiene vigente para la Capital, La Banda y los departamentos del sur provincial. La razón es técnica: el enorme volumen de agua liberado durante el pico del sábado y domingo todavía se encuentra escurriendo hacia la cuenca baja.
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Impacto retardado: Se estima que el alivio real en los barrios de la Capital y las UDAI de La Banda se percibirá recién en las próximas 48 a 72 horas.
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Zonas críticas: En sectores como Los Cardozos (Capital) y los barrios Salta Prolongación y La Bajada (La Banda), los operativos de bombeo y refuerzo de bordos continúan sin descanso, ya que los niveles del río siguen siendo lo suficientemente altos como para generar filtraciones.
Monitoreo preventivo
Los equipos técnicos explicaron que, si bien la "marea" ha pasado su punto más alto en la represa, el sistema hídrico permanece saturado. La prioridad actual del Comité de Emergencia es el monitoreo de las defensas y la asistencia a las más de 250 familias que permanecen aisladas o autoevacuadas en diferentes puntos de la provincia.
La vigilancia en el Dique Frontal seguirá siendo permanente durante todo este lunes para asegurar que el balance entre el ingreso desde la cuenca alta y la erogación hacia el cauce del Dulce se mantenga controlado, evitando nuevas crecidas que puedan comprometer la infraestructura ribereña.