La NASA encendió la cuenta regresiva. Después de superar con éxito el ensayo general de carga de combustible del cohete SLS, la agencia espacial confirmó que la misión Artemis II despegará el próximo 6 de marzo desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Será el primer vuelo tripulado en orbitar la Luna desde las históricas misiones Apolo, hace más de medio siglo.
El visto bueno llegó tras la repetición del wet dress rehearsal, un simulacro nocturno que replica cada paso del lanzamiento. Durante la prueba, los ingenieros inyectaron propelentes criogénicos en el cohete más potente jamás construido por la agencia y ejecutaron las secuencias finales de conteo en la plataforma 39B, la misma que vio despegar a las misiones que llevaron al hombre a la superficie lunar.
Una fuga que puso en pausa el cronograma
El camino hacia la confirmación no fue sencillo. Días atrás, una filtración de hidrógeno obligó a cancelar el procedimiento cuando ya estaba avanzado. Ese contratiempo encendió alertas sobre los sistemas criogénicos y puso en duda la ventana de lanzamiento de marzo. Sin embargo, la repetición del ensayo sin nuevos inconvenientes permitió validar los ajustes técnicos y sostener la fecha prevista.
Cuarentena y preparativos finales
Con la prueba superada, los cuatro astronautas que integrarán la misión regresaron a una cuarentena preventiva, un protocolo heredado de la era Apolo pero actualizado bajo estándares modernos. El aislamiento reduce al mínimo el riesgo de infecciones que puedan comprometer la misión en un entorno donde la asistencia médica es prácticamente nula.
El cronograma de las próximas semanas incluye revisiones finales de sistemas, análisis de los datos obtenidos durante el ensayo y certificaciones técnicas. Si no surgen nuevos imprevistos, el 6 de marzo comenzará un nuevo capítulo en la exploración humana del espacio.
La tripulación
Artemis II llevará a bordo a tres astronautas estadounidenses y un canadiense, en una señal de cooperación internacional. Por primera vez, una mujer formará parte de una misión que viajará a la órbita lunar. Durante el vuelo, la nave Orion realizará un sobrevuelo sin alunizaje para validar sistemas de navegación, soporte vital y comunicaciones en el espacio profundo.
La humanidad se prepara para dar otro paso gigante.